domingo, 30 de octubre de 2011

¿existe un modelo privilegiado de comprensión de lo real?

Antes de responder a esta pregunta debemos hacernos otra ¿que es una modelo de comprensión de lo real? un modelo de comprensión de lo real, es el modo que tiene un individuo de captar y entender la realidad, acorde con su personalidad y sus creencias. y también surge la pregunta de ¿cuales son los modelos de compresión de lo real? estos son la ciencia, la religión, la literatura, la filosofía... En general todo lo que os ayude a comprender lo real, y cada persona elegimos el modelo que nos parezca, desde nuestro punto de vista, más fácil o verdadero, y es por ello por lo creo que todos tenemos un modelo privilegiado de comprensión de lo real, el cual es único, por es diferente para cada persona. Así después de esto diré que mi repuesta a la pregunta ¿existe un modelo privilegiado de la verdad? es, no existe un modelo de comprensión de la verdad, sino que existen miles de ellos.
sto significa que cada persona tiene su propio modelo de comprensión de lo real, el cual debe contemplar como suyo, ya que no será igual a ningún otro modelo de comprensión de lo real, pero no por ello existen modelos inferiores de comprensión de lo real, ni superiores a otros, todos tienen la misma importancia, ya que cada uno a su manera intenta explicar todo lo que nos cuesta entender.
De esto podemos saca que todos los modelos de compresión de lo real son privilegiados, ayudan a entender a una persona la realidad o una parte de ella

domingo, 23 de octubre de 2011

¿Es bueno tener miedo?


Para empezar y poder responder bien a esta pregunta, debemos hacernos otra pregunta ¿qué es el miedo? La definición de miedo nos dice que el miedo es una sensación de alerta y angustia por la presencia de un peligro o mal, ya sea real o imaginario, o bien, nos dice que es el recelo de que suceda lo contrario a lo que se espera o desea.
Con estas dos definiciones yo me atrevo a decir que, el miedo que sufrimos las personas no es tanto un miedo al presente, si no , un miedo al futuro a las consecuencias de nuestros actos y como estos pueden perjudicar a nuestro futuro.
Las connotaciones del miedo son siempre negativas, y esto, provoca en las personas un sentimiento de rechazo hacia este, ya que no es un sentimiento agradable, pero tener miedo es necesario, y por lo tanto, tener miedo es bueno, porque seguramente que si nuestros antepasados no hubiesen tenido miedo, las personas haría ya mucho que nos abrimos extinguido. Esto se debe a que el miedo se desencadena ante la percepción de un peligro, como una especie de alerta que nos avisa de las situaciones de peligro hacia la que nos dirigimos, a veces esta sensación es tan obvia que ni la calificamos como miedo, como cuando nos situamos delante de un precipicio, a nadie se le ocurriría saltar o seguir avanzando, todos sentimos esa sensación que nos dice que nos alejemos y vallamos a un lugar seguro, esto es porque tenemos miedo a la muerte, si no tuviésemos miedo haríamos muchas cosas muy peligrosas y que nos llevarían a la muerte. Pero el miedo también tiene su lado oscuro, el miedo como todo en esta vida hay que tenerlo con moderación, ya que si es excesivo o escaso, te impedirá vivir. Si es escaso te arriesgaras demasiado, y podrás perder la vida, pero si es excesivo este te impedirá vivir la vida, vivirás a salvo sí, pero no vivirás bien, ya que este te paraliza y no te deja avanzar, por miedo a que lo que hagas pueda tener consecuencias malas o no le va a gustar a alguien o que no provoque las consecuencias que querías, pero hay que tener en cuenta que siempre habrá alguien a quien no le guste lo que hagas o que siempre existe la posibilidad de que tus actos tengan unas consecuencias malas o que no te gusten, pero si no haces nada por el miedo a las consecuencias malas, tus acciones tampoco tendrán consecuencias buenas, si no arriesgas no ganas, y es aún peor, por que si no haces nada porque tienes miedo, no vivirás libre sino, que serás esclava de este.
En conclusión, es bueno tener miedo, es más, es necesario tenerlo, pero siempre hay que tener presente que el miedo es un sentimiento fuerte y peligroso y tenemos que tener cuidado con él para no convertirnos en sus esclavos.

domingo, 9 de octubre de 2011

¿El futuro está predestinado o lo diseñamos?


A  lo largo del tiempo siempre se ha hablado de un supuesto destino, el cual ya estaba creado, que de manera inconsciente las personas seguíamos, y no podíamos evitar. Según el llamado destino cada persona estaba destinada a hacer determinadas cosas a lo largo de su vida, y todas las circunstancias de la vida le llevarían a realizar esa “tarea” y no podías hacer nada para que no fuera así, es decir, no eras libre, sino un esclavo del destino, trabajando para el sin saberlo, esta teoría es interesante independientemente de que sea verdad, porque hay dos grandes y pesados motivos para apoyarla. El primero es que lo utilizamos como excusa por haber tomado una decisión equivocada, que nos lleva a un camino erróneo y desagradable, diciendo así tiene que ser, estaba destinado a esto, aunque no me guste etc. Y así no ser los responsables de las malas de nuestros actos, pero ¿Por qué tememos miedo a equivocarnos? Personalmente pienso que tememos cometer errores, por miedo a quedar como tontos e ignorantes, aunque este miedo es injustificado porque, si no nos arriesgamos a equivocarnos no podremos dar como la forma correcta, e incluso a veces es necesario equivocarse para dar con ella, como Thomas Edison cuando llevaba ya muchos intentos le dijeron que abandonara la idea de fabricar una bombilla, pero el insistía en seguir su intento, y le dijeron pero si ya has fallado 9000 veces , a lo que este respondió no he fallado 9000 veces he descubierto 9000 modos de cómo no hay que hacer una bombilla.
Pero volviendo al tema inicial el otro motivo de querer pensar que existe el destino, es para poder evitar una gran pregunta ¿A dónde vamos? ¿Para que existimos? Y con el dar un sentido a la vida, estamos destinados a nacer para llegar a un lugar determinado,  mientras que si este no existiese vagaríamos perdidos sin rumbo fijo durante toda nuestra vida.